lunes, 14 de junio de 2010

Problemas emocionales..



Entre los problemas a que se enfrenta el adolescente están los emocionales, se considera que 4 de cada 10 en algún momento se sienten tristes y llegan a llorar y han deseado alejarse de todo y de todos, esto se puede considerar una leve depresión, en algunos de los casos llega a agravarse e incluso deriva en conductas suicidas. De forma obvia, pueden aparecer fobias y ataques de pánico.
Los estudios recientes han demostrado que los problemas emocionales del adolescente no suelen ser reconocidos ni siquiera por sus familiares o amigos.
Otros de los problemas a que se enfrentan los adolescentes son los relacionados con los cambios físicos; los cuales son preocupantes para ellos, especialmente para los que son tímidos. En el otro extremo, las preocupaciones se presentan en forma de presunción excesiva sobre su capacidad sexual y sobre sus experiencias.

¿Por qué tan vulnerables?



Las personas jóvenes son mucho más vulnerables al VIH/SIDA que las personas mayores. Como el desarrollo social, emocional y psicológico de los jóvenes es incompleto, estos tienden a experimentar con formas peligrosas de comportamiento, a menudo sin darse cuenta cabal del peligro. En realidad, el comportamiento sexual arriesgado suele ser parte del cuadro más amplio del comportamiento de los adolescentes, incluidos el uso de alcohol y drogas, la delincuencia y el desafío a la autoridad.

Al mismo tiempo, algunos investigadores advierten que no debe tenerse una visión simplista de los adolescentes según la cual estos son “vulnerables” o están “en riesgo”. Semejante perspectiva puede nublar las ideas acerca de la situación de la juventud, arguyen los investigadores, pues las personas jóvenes no constituyen un grupo homogéneo y, además, pueden actuar por sí mismas.

Por otra parte, en su mayoría las personas jóvenes tienen sólo un conocimiento limitado del VIH/SIDA, en gran parte porque la sociedad no les facilita la obtención de información. Con frecuencia las políticas sociales ponen de manifiesto la intolerancia y discriminación contra la juventud, como cuando limitan el acceso a la información sobre la salud y al cuidado de ésta. Como los adolescentes están en un período de transición en el que ya no son niños pero no han llegado a la edad adulta, las respuestas de la salud pública a las necesidades de esos adolescentes suelen ser contradictorias y llevar a confusión. Al mismo tiempo, las normas y expectativas sociales, junto con la opinión de los compañeros, influyen poderosamente en el comportamiento de los jóvenes, generalmente de manera tal que contribuyen a aumentar los riesgos para la salud.

Una etapa interesante (:




La sexualidad no consiste solamente en el acto físico de un momento sino que es un componente importante en la vida, lo cual involucra sentimientos, sensaciones, deseos, emociones y sueños.

La adolescencia es una etapa del ser humano caracterizada por los cambios en diferentes áreas, como las físicas, emocionales, sociales, entre otras. Es una etapa interesante aunque puede ser en algunos casos frustrante puesto que los jóvenes se sienten adultos pero sus padres y familiares aun siguen viéndolos como niños.

La palabra adolescente se deriva del verbo latino adolescere y su traducción es “en crecimiento”, lo cual indica que es un época donde es más notoria la transición de niños a adultos por los múltiples cambios.

Muchos adultos pensarían que no podemos hablar de una sexualidad en la adolescencia, puesto que en este periodo los jóvenes no tienen la madurez suficiente para tener una vida sexual activa, sin embargo es importante reconocer que la sexualidad comienza a tomar forma en esta etapa de la vida y si se quiere brindar una guía adecuada es necesario tenerla en cuenta.

domingo, 13 de junio de 2010

La autoestima y su influencia en los adolescentes.



La autoestima es la idea que tenemos a cerca de nuestra
propia valía como personas y se basa en todos los
pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias
que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante
nuestra vida; creemos que somos listos o tontos;
nos sentimos antipáticos o graciosos; nos gustamos o
no. Los millares de impresiones, evaluaciones y experiencias
así reunidos se conjuntan en un sentimiento
positivo hacia nosotros mismos o, por el contrario, en
un incómodo sentimiento de no ser lo que esperábamos.
Uno de los principales factores que diferencian al ser
humano de los demás animales es la consciencia de si
mismo: La capacidad de establecer una identidad y
darle un valor. En otras palabras, tú tienes la capacidad
de definir quién eres y luego decidir si te gusta o no tu
identidad. El problema de la autoestima está en la capacidad
humana de juicio. El juzgarse y rechazarse a sí
mismo produce un enorme dolor, dañando considerablemente
las estructuras psicológicas que literalmente
te mantienen vivo.
¿Cómo se forma la autoestima?
La autoestima se va desarrollando a lo largo de toda
nuestra vida a través de las experiencias por las que
pasamos. Si estamos con personas que no nos aceptan,
que nos ponen condiciones para querernos disminuye
la autoestima. Si nos valoran por nuestros logros, nuestra
belleza, nuestra simpatía, nuestras posesiones
seguramente no saldremos muy bien parados; aprenderemos
a desvalorizarnos.
Además de los juicios de los demás, sobre nuestra autoestima
influye la forma en que en nuestro diálogo
interno interpretamos esas experiencias positivas y
negativas que vivimos. La baja autoestima está relacionada
con una forma inadecuada de pensar acerca de
nosotros mismos. Existen formas distorsionadas de
pensar. Son pensamientos de autodevaluación que
deterioran nuestra autoestima.

La autoestima en los adolescentes
La adolescencia es uno de los periodos más críticos
para el desarrollo de la autoestima; es la etapa en la
que la persona necesita hacerse con una firme IDENTIDAD,
es decir, saberse individuo distinto a los demás,
conocer sus posibilidades, su talento y sentirse valioso
como persona que avanza hacia un futuro.
Durante la adolescencia se manifiestan ciertos cambios
a nivel socio-afectivo, físico y cognoscitivo, se desarrollan
además la capacidad de reflexionar y pensar sobre
uno/a mismo/a y de aceptar una nueva imagen
corporal. Al hacerlo, el o la adolescente se formula una
serie de preguntas sobre sí mismo, por ejemplo "¿soy
atractivo?" "¿soy inteligente?" "¿soy aceptado por mis
compañeros?" Gradualmente empieza a separar lo que
cree que es verdad sobre sí mismo/a de lo que considera
erróneo y a formularse sus propios conceptos sobre
su persona. Cuanto mayor sea la aceptación que se
siente, tanto en la familia como en los/as compañeros/
as, mayores serán las posibilidades de éxito.
En la adolescencia tanto el grupo familiar, el de la
escuela, los amigos, los medios de comunicación contribuyen
a moldear la autoestima. Pero en esta etapa se
conjugan otros elementos, pues durante la adolescencia
la autoestima tiende a debilitarse.
Una buena dosis de autoestima es uno de los recursos
más valiosos de que puede disponer un adolescente.
Un adolescente con autoestima aprende más eficazmente,
desarrolla relaciones mucho más gratas, está más
capacitado para aprovechar las oportunidades que se le
presenten, para trabajar productivamente y ser autosuficiente,
posee una mayor conciencia del rumbo que
sigue. Y lo que es más, si el adolescente termina esta
etapa de su vida con una autoestima fuerte y bien desarrollada
podrá entrar en la vida adulta con buena parte
de los cimientos necesarios para llevar una existencia
productiva y satisfactoria.
¿Cómo afecta la autoestima a los niños y adolescentes?
El nivel de autoestima influye en el desarrollo y desempeño
de otras actitudes:
1. Condiciona el aprendizaje.
El joven con poca autoestima, o también llamada autoestima
negativa, está poco motivado e interesado en
aprender, encuentra poca satisfacción en el esfuerzo
porque no confía en sus posibilidades de obtener éxito.
Cuando valora y le da importancia a su capacidad para
aprender, experimenta mayor confianza en sí mismo y
puede desplegar esfuerzos tendentes al logro de sus
objetivos.
2. Ayuda en la superación de dificultades. El adolescente
con autoestima positiva es capaz de enfrentarse
a problemas y fracasos, porque dispone de la energía
necesaria para confiar en superar los obstáculos.
3. Fundamenta la responsabilidad. La confianza en
uno mismo constituye la base para ser capaz de responder
a las exigencias de la vida cotidiana.
4. Favorece la creatividad. El niño que se valora y
confía en sí mismo, puede explorar nuevas posibilidades,
se arriesga con respuestas creativas y originales.
5. Posibilita la relación social. El justo aprecio y
respeto por uno mismo genera seguridad personal, dota
de atractivo personal y facilita las relaciones con los
demás en relación de igualdad, sin sentimientos de
inferioridad o superioridad.
6. Determina la autonomía:
El niño que se considera con adecuados niveles de
autosuficiencia es capaz de tomar decisiones.
Quien se acepta y se siente bien consigo mismo es
capaz de enfrentarse a retos de forma independiente.
Cuando el nivel de autoestima es bajo los niños son
dependientes, incapaces de tomar decisiones, sin opinión
y sin criterio.
7. Afianza la personalidad. El sujeto se siente seguro
de sus posibilidades como ser independiente (seguro,
confiado y autoaceptado) y como ser social (confía,
valora y acepta a los demás).

El aborto... Problema en la sociedad.


El aborto es la expulsión del feto durante los primeros meses del embarazo y puede ser espontáneo, natural o inducido

En cualquier forma la madre está en riesgo de morir si no es atendida oportuna y adecuadamente.
El aborto espontáneo o natural sucede antes de los 3 meses de embarazo y generalmente se debe a anomalías congénitas del producto, a falta de inmadurez sexual o a problemas en la placenta.

Una de las principales causas de muerte en las mujeres adolescentes es el aborto inducido. Muchas parejas deciden interrumpirlo cuando no es planeado y como esta práctica no es legal ni es aceptada por muchas familias y religiones, el aborto se realiza clandestinamente.

En ocasiones es provocado por la misma madre con métodos muy riesgosos y en otras, por personas sin escrúpulos o preparación, sin las condiciones de higiene y seguridad adecuadas, con lo que se expone peligrosamente también a la madre.

Entre los riesgos más frecuentes están: las hemorragias que no se pueden controlar, la perforación de la matriz que puede llevar a su extirpación y con ello a la incapacidad de ser madres nuevamente o a infecciones que pongan en riesgo la vida de la madre.

El aborto inducido es penado legalmente en muchos países y estados y solamente está permitido en caso de violación o cuando se detecte que el producto menor de 3 meses tiene algún problema congénito, sin embargo la carga emocional, religiosa y social que tiene el realizarlo, es un tema de mucha controversia en la sociedad y de enorme peso en los padres adolescentes.

Por otro lado, las jovencitas que experimentan un aborto, la mayoría de las veces tienen sentimientos de culpa y temores, que si bien con el tiempo pueden manejar, nunca terminan por olvidar.

Por eso, antes de tomar una decisión que puede afectar toda la vida, hay que reflexionar sobre nuestras acciones diarias, aprender a manejar las emociones y sentimientos, aprender a decir NO ante situaciones de presión, hablar con los padres o alguna persona de confianza y si ya se cometió el error de un embarazo no planeado, no cometer otro, sin tener el conocimiento firme de las implicaciones de la decisión.

Embarazo precoz




Nos referimos a embarazo precoz, a aquel embarazo que se produce en niñas adolescentes. Lamentablemente este tipo de embarazo, es cada vez mas frecuente según estudios realizados.

El embarazo precoz, es considerado, un problema de máxima prioridad para la salud publica. Se debe al alto riesgo de mortalidad, que suelen presentar, este tipo de embarazo. Ya que los bebés, presentan bajo peso al nacer, suelen ser prematuros, y existe un alto riesgo de vida, en la madre.
Esta situación, es producto de la situación social: descuido de parte del padre, fuertes carencias de afecto, la pobreza, la inseguridad, y la baja autoestima, suelen estar presentes, a la hora del detectar un embarazo precoz. Las dificultades, a las cuales, se enfrenta la madre adolescente, son varias, ya que aún la sociedad sigue condenando “ estas conductas”, si bien hoy en día los jóvenes encuentran una mayor aceptación por parte de la sociedad para ser activos sexualmente, un embarazo precoz, aún sigue siendo condenado.

“La adolescencia es tierra de nadie”, “Los adolescentes no son niños ni adultos”, sentencian viejos refranes que sintetizan el saber popular de una realidad común: el tránsito de la niñez a la adultez. Hoy se considera como una etapa de la vida del ser humano en la que ocurren complejos cambios biológicos, psicológicos y conductuales, que requieren de una cuidadosa atención por las importantes transformaciones fisiológicas, emocionales y sociales que finalmente “imprimen” en la persona el sello de la madurez, con los rasgos característicos del adulto.
Todo lo anterior implica crecer y crecer es cambiar. Se trata de un proceso vitalicio que se inicia en los brazos protectores de los padres y continúa con la adquisición de matices diversos de autonomía, en un constante recorrido que demanda comprensión, orientación, apoyo, confianza y diálogo fraterno para evitar equivocaciones que pueden provocar angustias e insatisfacciones y convertirse en un problema de salud, capaz de hacer peligrar la vida de la joven madre y de un nuevo ser de forma irreversible como en el embarazo precoz, cuya morbilidad se mantiene elevada en el mundo; razones que justifican habernos propuesto valorar la repercusión biológica, psicológica y social de la gestación a destiempo.
Es un hecho ampliamente reconocido en el campo de la salud, que la fecundidad presenta mayores riesgos asociados para la madre y su hijo, cuando el embarazo se concibe antes de los 20 años, tanto desde el punto de vista biológico, como psicológico y social, pues el individuo nace y se desarrolla en sociedad.

• Aspectos psicosociales del embarazo precoz
El mayor riesgo observado en el embarazo precoz depende más de las variables socioculturales que de las fisiológicas, si bien se condicionan entre sí.
Frecuentemente es un embarazo no deseado o no planificado, con una relación débil de pareja y en muchos casos fortuita u ocasional, lo cual determina una actitud de rechazo y ocultamiento de su condición por temor a la reacción del grupo familiar, amigos y maestros; comportamiento que generalmente conduce a la detección y el control prenatal tardío o insuficiente, con sus consecuencias negativas antes y después del nacimiento.
Este embarazo se produce cuando la maduración biosocial, física y psicológica no se ha logrado aún, de manera que en muchos casos por incomprensiones, problemas socioeconómicos, carencias nutricionales y un medio familiar poco receptivo y cooperativo, incapaz de aceptarlo y protegerlo, termina en parto distócico.
La futura madre adolescente se enfrenta a las inquietudes propias de la gravidez; se preocupa por la transformación de su cuerpo en una etapa en que asume su nueva imagen corporal; teme a las molestias del parto, se angustia por la actitud del padre, en muchos casos también adolescente. A ello se suma tener que abandonar a su grupo de iguales, interrumpir los estudios y quizás no poder continuarlos; dejar de divertirse, atender a su bebé y amamantarlo cada vez que llore, entre otros aspectos, que pueden provocar estrés, fatigas, desinterés y trastornos de la personalidad.
“La madre adolescente no tiene un orden de valores que le permita priorizar problemas o soluciones, por lo cual, si logra cuidar bien a su hijo se sentirá satisfecha como madre, pero en lo más individual tendrá añoranza de hacer lo mismo que una adolescente sin hijos.” Esta falta de organización de valores es típico de la etapa, pues la adolescente se encuentra en un proceso de cambio y desarrollo, durante el cual va incorporando una nueva concepción del mundo, pero aún se guía por criterios valorativos externos y convicciones inestables, estereotipadas y variables.
Se ha comprobado que un buen tratamiento y la debida comunicación social disminuyen las consecuencias biológicas adversas para la gestación, 8 pues la magnitud del dilema puede resultar tan insoportable para la muchacha, que a veces conduce al intento de suicidio o, en el peor de los casos, a su consumación, particularmente cuando existe una reacción familiar de indiferencia, que impide analizar abiertamente el problema y genera conflictos e inseguridades en la grávida. Esta despreocupación por parte de la familia no solo afecta a los futuros padres en la esfera emocional, sino también en el contexto económico, pues el nuevo estado de la adolescente demanda una alimentación adecuada y la satisfacción de otras necesidades no gratuitas, que deben ser resueltas por los suyos, toda vez que no está vinculada laboralmente.

Las consecuencias del embarazo precoz
La madre, puede padecer de anemia, y complicaciones a la hora del parto. Los bebes de las mamás adolescentes, tienen un alto riesgo de mortalidad y pueden desarrollar mal formaciones, tanto a nivel físico, como así también congénitas.

El bebé, puede padecer; de ceguera, parálisis cerebral, problemas en su desarrollo y aún de retraso mental. Para evitar, este tipo de embarazo, es fundamental el apoyo de la familia hacia el adolescente, ya sea varón o niña.

Es importante la comunicación y que se le brinde al adolescente toda la información necesaria, para prevenir una posible situación de embarazo precoz.
Deben existir, en los centros de estudio, proyectos y planes, para acercar al adolescente, a esta temática.

La drogadiccion y su relacion con los adolescentes


La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.
La dependencia producida por las drogas puede ser de dos tipos:
- Dependencia física: El organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos, lo que se conoce como síndrome de abstinencia.
- Dependencia psíquica: Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga, y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue.
La dependencia, psíquica o física, producida por las drogas puede llegar a ser muy fuerte, esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer o dormir. La necesidad de droga es más fuerte. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar, prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del drogadicto, llegando a afectarla en todos los aspectos: en el trabajo, en las relaciones familiares e interpersonales, en los estudios, etc.


Muchos son los factores que influyen en cuanto a la decisión de un adolescente sobre el ingerir o no una droga,
Existe una gama tan impresionante de motivos o excusas que usan los adolescentes en edad escolar de nivel medio
superior que seria imposible determinar un solo tratamiento para evitar que este mal siga creciendo.
Tal vez la mejor manera de prevenir la drogadicción en los adolescentes debido a esta gama de factores que
influyen en su decisión seria el de representar escenas comunes a las que se enfrentan los adolescentes
donde se les es ofrecido el consumir drogas o donde han sentido la curiosidad por probarlas.
Esta es tal vez la mejor opción que se le puede ofrecer a un adolescente, el que este se pueda situar a el mismo
en una representación e interpretar de manera reflexiva el rol que desarrolla otro individuo y de esta manera
identificarse, se lograría un mejor acercamiento a el objetivo de la mayoría de las campañas anti-drogas.
Actualmente las campañas que se emprenden en la televisión mexicana pretenden evitar la drogadicción
en adolescentes.
Esta nueva forma de representar las vivencias en televisión de la vida de los adolescentes pretenden
desde un punto de vista de la cultura juvenil reforzar y desarrollar una actitud critica hacia las drogas
informando y previniendo sobre los efectos o consecuencias del ingerir drogas.
El éxito o fracaso de una campaña publicitaria en televisión dependen del grado de realismo con el que se
toca o representa el tema de las drogas. No basta con decir que las drogas son malas o que las drogas
no tienen nada que ver con el alcohol.
El realismo con el que actualmente las campañas de publicidad en México se realizan es una buena manera
de empezar a trabajar sobre la prevención de la drogadicción.
Esta impresión cruda pero al fin verdadera de las situaciones por las que pasa un adolescente representadas
en televisión favorece la identificación del publico joven con situaciones que le pueden ayudar
a no aceptar o simplemente evitar el consumo de drogas.